Convierte la idea que tienes en una descripción clara para el generador de personajes.
Detalla el peinado, el rostro, el haori, el uniforme, el arma, la complexión, la pose y el estilo de respiración para definir el aspecto de tu OC.
Repite los colores, las marcas, los accesorios y las proporciones que definen al personaje en cada descripción. Esto ayuda a orientar el resultado, aunque los rasgos pueden variar entre imágenes.
Ajusta un grupo de detalles cada vez y compara las versiones. Así podrás ver qué cambios se acercan más al diseño que buscas.